DIEGO RIVERA: SU VIDA Y ARTE por Gabriel Davis
LOS ANOS FORMATIVOS:
Diego Rivera nació en diciembre de 1886, en el pueblo de Guanajuato en México. Su padre era el hijo de parientes Españoles; su madre era la hija de un padre indio y un madre europea. Diego tenía un gemelo que se llamaba José Carlos, pero murió cuando ellos tenían dieciocho meses.
Durante su niñez, Diego siempre estaba dibujando. Podía hablar muy temprano y tenía muchas ideas fuertes. La verdad es que Diego era un niño muy extraño. A la edad de seis años, por ejemplo, Diego tenía tres ambiciones. Quería ser ingeniero; quería obtener el amor de una chica que se llamaba Virginia Mena; y quería obtener el amor de un grupo de prostitutas que se servía a los mineros de plata en Guanajuato. Sobre el ultimo asunto, en su autobiografía, Diego dice: "Nunca voy a olvidar a estas putas: yo era su enojo pasajero, y ellos eran mis amores verdaderos"(Rivera, 30). Además, cuando tenía nueve años, Diego tenía una novia que tenía dieciocho años. Era la primera experiencia sexual de Diego, y esta mujer enseña a él como ser un hombre.
Cuando tenía trece años, Rivera y su familia salieron el pueblo de Guanajuato y fueron a la Ciudad de México. Diego recibió un erudición para asistir a la Academia de Arte de San Carlos, un lugar donde Diego obtuvo el apodo "chilebola." Los otros estudiantes pensaban que Rivera era un niño loco, y en un esfuerzo sostener esta reputación, caminaba con un contoneo, y peleaba con alguien. Esta escuela también era el lugar donde obtenía un respeto inmenso para el arte precolombino. Sin embargo, a la edad de dieciséis años, Diego fue expulsado de la escuela para organizar una demostración contra Profirio Diaz, el dictador de México. Nunca tendría nada más educación formal.
En enero de 1907, Diego Rivera fue a España para aprender más sobre estilos artísticos diferentes. Le gustaba especialmente Goya, Valazquez, y El Greco. Sin embargo, Rivera no pintaba nada bien cuando estaba allí. No tenía ninguna inspiración hasta que fue a París en 1909 y miró al arte de Cézannes. Según Rivera, la experiencia era increíble. Experimentó un delirio. No pudo dormir porque no pudo pensar sobre nada excepto Cézannes. Por fin, Rivera tuvo inspiración.
Cuando regresó a México en 1910, Rivera estaba muy interesado en la diferencia entre la cultura Europea y la de México. Dice que, "Las caras de los Europeos habían sido claros contra un fondo más o menos oscuro. En México, por otro lado, los fondos eran luminosos, mientras las caras, los manos, y los cuerpos eran oscuros" (Rivera, 78). Era un descubrimiento que daba a Rivera la oportunidad pintar sobre un asunto nuevo.
Durante esta época, La Revolución Mexicano era una esfuerza inmensa en la vida de Rivera. Sin éxito participó en un plan matar a Diaz; y después, vivía con el ejército de Zapata en el estado de Morelos.
En 1913, Rivera viajó a Europa un segundo tiempo. A este momento en su vida, estaba experimentando con el estilo de cubismo, y pintaba mucho con entusiasmo. En París, en el año 1914, Rivera empezó a hablar con Pablo Picasso. Cambiaron ideas sobre el poder de cubismo, sobre el futuro del movimiento, y sobre arte y vida en general. Sin embargo, Rivera tenía muchos dudas sobre su obra y su éxito como una artista. Pasaba los años de la Guerra Mundial allí Europa.
Cuando fue a México en 1921, Rivera tuvo una reacción profunda mucho como su primera vuelta. En muchos aspectos, esto era su renacimiento. Todos los colores, todas las formas, eran más ricos y tenían más luz. Diego empezó a dibujar, y ahora, todo el dudo había salido. A lo mismo tiempo, empezó pintar en la Universidad de México; llagaría a ser su primero mural.
EL ESTILO:
Pienso que es muy interesante que Diego Rivera no tenía su estilo definitivo hasta que tenía como treinta y seis años. Durante su juventud, estaba muy interesado en arriesgar "por rutas desconocidas a descubrir nuevos continentes artísticos" (Ramos, 9).
Durante sus primeros años como una artista, Rivera experimentaba muchísima con maneras diferentes de representar paisajes. Después de mirar a las obras de Cézannes, empezó a estar interesado en el cubismo. En su autobiografía, Rivera dice que era una movimiento revolucionario; nada era sagrado. Cubismo rompía a las formas antiguas del viejo mundo artístico. La percepción de las cubistas era completamente nueva. Veían a todos con ojos nuevos, y por su arte creían mundos nuevos.
Pronto, sin embargo, Diego se daba cuenta que no podía decir lo que quería por el cubismo. El movimiento era demasiado técnico; y Rivera sabía que nunca podría ser tan increíble como Picasso, el padre de cubismo. Por eso, Rivera buscaba dispuestamente una otra manera de expresar sus ideas.
Su "renacimiento" del ano 1921, es decir, su vuelta a México, proveyó a Diego con una inspiración nueva. Samuel Ramos, en su libro sobre Rivera, describe la reacción inicial del publico a las obras nuevas de Diego.
"La aparición de los primeros frescos de Rivera fué entre pintores y "amateurs" la sensación del año de 1923. Aquellas figuras y procedimientos extraños provocaron un gran desconcierto. No había acuerdo en las opiniones. Un pequeño grupo de literatos entusiasmados proclamaron, desde luego, que se trataba de u n gran pintor. Dominó, sin embargo, en la mayoría un sentimiento de repugnancia contra el arte nuevo, que fué recibido con un murmullo de hostilidad. La obra naciente provocaba toda clase de reacciones menos una: la indiferencia" (Ramos, 15 -16).
Sin dudo, Rivera podía encantar su público. Su visión era una nueva visión mexicana. Los colores eran luminosos, los cuerpos eran oscuros, y las lineas eran muy rotundas. El nuevo estilo de Rivera era mas simple tan cubismo; también, la influencia del arte precolombino era muy evidente. A algunos les gustaba esto mucho; a otros no les gustaba nada. Después de tiempo, sin embargo, todos podían ver que Rivera era una artista que demandaba respeto.
LOS TEMAS:
Rivera ha dicho que su arte es mejor, y tiene lo más verdad, cuando su arte es "mexicano." Samuel Ramos dice que su obra "representa una nueva visión de la vida mexicana;" y por eso, las figuras centrales y los sujetos de sus murales y frescos son los indios, los campesinos, los trabajadores, y los agrarios. Ramos explique:
"La existencia primitiva de México, cuyo protagonista es el indio, aparece súbitamente en los frescos del pinto como si emergiera del fondo de la tierra. El indio ya no es simplemente un motivo decorativo, sino la figura central de sus pinturas murales, fijado en las actitudes del trabajo cotidiano, que es uno de los temas dominantes en la obra de Rivera" (Ramos, 12).
Un otro tema que es muy evidente en el arte de Diego Rivera es el socialismo. En sus viajes por Europa, aprendía mucho sobre las ideas rusas, y trataba expresarlas en sus pinturas. En el año 1933, por ejemplo, cuando Rivera estaba trabajando en un mural en Detroit, Nelson Rockefeller demandó que Diego cambie un imagen de Lenin. Cuando Rivera rehusó, Rockefeller terminó la obra y cubrió el mural con lienzo blanco.
FRIDA KAHLO:
Durante su vida, Rivera tenía muchas mujeres amoradas y esposas. Su esposa más famosa, sin embargo, era la gran artista Frida Kahlo. En el año 1922, cuando Rivera estaba trabajando en "La Creación," su primero mural a el Anfiteatro de la Escuela Nacional Preparatoria, conoció a Frida. En este momento, Rivera tenía una esposa que se llamaba Lupe Marín, y Frida solamente tenía trece años. Sin embargo, la niña fue embelesado por Diego, y dijo a sus amigas que quería tener los niños de él.
Más años tarde, Diego y Frida los conocieron para el segundo tiempo durante una fiesta. En su autobiografía, Diego dice que esto era uno de los momentos más felices de su vida. Dice que sus "cejas eran como las alas de un mirlo; sus arcos enmarcaban dos ojos extraordinarios" (Rivera, 169).
Aunque había muchísimo amor entre Digo y Frida, su unión era muy difícil. Ambos argüían mucho por ejemplo; y a causa de un accidente horrible en que la espalda de Frida fue roto, no podían tener hijos. Unfortunatamente, Frida sufrió un malcarto y dos abortos.
Mucho de la tensión entre Frida y Diego era a causa de los dos eran personas demasiadas fuertes. Las pinturas de Frida demuestran esto. En todos sus autorretratos, por ejemplo, ella es una figura con dignidad. Y en algunos de sus frescos sobre Diego, el es como un opresor. En "Unos Cuantos Piquetitos," por ejemlo, hay un imagen de Frida que está cubrido con sangre, mientras en el fondo Diego está riendo con un cuchillo. No obstante, es muy extraño pensar que, ellos los querían mucho.
BIBLIOGRAFIA:
1. Diego Rivera, My Life My Art, New York, 1960, The Citadel Press.
2. Samuel Ramos, Diego Rivera, Mexico, 1935, Imprenta Mundial.
3. Bertram D. Wolfe, Diego Rivera: His Life and Times, New York, 1939, Ryerson Press.
4. Cynthia Newman Helms, Diego Rivera: A Retrospective, New York, 1986, W.W. Norton.
5. The Frescoes of Diego Rivera, New York, 1929, Harcourt, Brace and Company.